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Entradas

Mi vida con 106 años

Quizá por coquetería, por ejemplo, por no mostrar las pocas piezas dentales que le quedan ya, lo cierto es que a Ángeles Álava Jiménez, de 106 años -sí, han leído bien, 106 años- le cuesta sonreír. Hija de agricultores, nació en el municipio ribero de Cascante un 3 de agosto de 1910, cuatro años antes del inicio de la Primera Guerra Mundial. Al recordar su infancia, la primera imagen que le viene a la mente es la de su abuela Isabel. Con ella disfrutó de la mayor parte del tiempo. Ella, su abuela, se encargó de vestirla y alimentarla. También fue quien estuvo a su lado cuando perdió la vista del ojo derecho por culpa del sarampión. También le enseñó a coser y le compró la primera tela con la que su nieta confeccionó, con apenas 14 años, su primera bata.
En realidad, a Ángeles Álava le cuesta hablar de su vida. Introvertida y dura de carácter, se suelta gracias a la intervención de su hija Carmen. Entonces, cuenta que a los 18 años conoció a su marido, Martín Huete Miramón. Recogían ac…
Entradas recientes

"No puedo dejar que mi corazón deje de latir por No ser heterosexual"

"No recuerdo el momento en el que supe que era gay”, expresa Jorge. “No te levantas un día por la mañana, te miras al espejo y dices: ¡soy gay! No hace falta darse cuenta. Naces con ello. Lo que sí recuerdo bien son los insultos que recibí en plena niñez. Me llamaban maricón porque tenía pluma y no me gustaba el fútbol. Y durante años viví aislado, encerrado en mi habitación. Mi familia pensaba que me encerraba porque me gustaban los videojuegos, la tecnología, cuando en realidad era porque me sentía a salvo de la calle, de la sociedad”, reconoce. “Mis padres no lo supieron hasta que tuve 18 años. A esta edad se lo dije porque estaba seguro de que iban a reaccionar bien”.

Y Jorge no se equivocó. Aquel día, sus padres le abrazaron y le brindaron todo su apoyo. Desde entonces, este estudiante de 21 años de Relaciones Laborales de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) lucha a cara descubierta por los derechos de las personas LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales). Lucha…

Cicatrices

Hay reportajes en los que uno trabaja con un nudo en la garganta. El miércoles pasado acompañé a María Vallejo, periodista de Diario de Navarra y superviviente de un cáncer de mama, a una pasarela de lencería organizada por Saray. Un evento en el que las modelos fueron siete mujeres que sufren la enfermedad. Algunas tienen pecho y otras no. Nos colamos en su intimidad. En sus lágrimas y sonrisas. Este fue el resultado de aquella tarde. Gracias María.




Vivir en una habitación

Desde que desahuciaron a Helen y a su familia de su casa en Burlada, en noviembre del año pasado, la pequeña no hace más que dibujar casas y habitaciones. Las colorea con detalle y juega a imaginarse que vive feliz en ellas... Este afán comenzó el 23 de octubre, a las diez de la mañana, un mes antes de que les desalojaran definitivamente de su hogar.
Hacía tiempo que el juzgado les había avisado por carta de un inminente desalojo por impago, pero sin concretarles la fecha y la hora. Así que, con la incertidumbre acuchillándoles el día a día, Franklin, de 39 años, su mujer, Isabel, de 34, y sus dos hijos, Helen (8) y Cristopher (1) salieron aquella mañana de octubre muy temprano de su casa y se dirigieron a sus obligaciones habituales: trabajo, escuela, búsqueda de un piso de alquiler... En ningún momento se les pasó por la cabeza que pudieran echarlos de repente. Pero así fue. Y “a traición”. Más o menos un par de horas después, como si les hubiesen estado esperando agazapados en la …

Cara a cara con la prostitución

El tulipán rojo del Parkinson

Octubre de 1985. Concha Navarro Induráin lleva tiempo sintiéndose rara. Le tiemblan las manos al escribir en la pizarra. Es maestra. También le temblequea el brazo izquierdo al levantarse por las mañanas y bostezar. Hasta este momento, su vida ha transcurrido con normalidad. Tiene 38 años y toda una vida por delante. Llena de grandes proyectos. Uno de ellos, ser misionera y viajar. Practica senderismo, natación, yoga... Pero le preocupa el temblor de las manos al escribir. Peligra su vocación. Acaba de aprobar las oposiciones y la letra es cada vez es más ilegible. Trabaja en la Escuela Universitaria de Magisterio. Navarro, consciente del aviso, acude al neurólogo. El especialista le diagnostica una “enfermedad extrapiramidal”. “¿Enfermedad extrapiramidal?”, pregunta ella.

Han pasado 32 años desde aquel diagnóstico, y Concha, que ha cumplido los 77, está en silla de ruedas, eléctrica, a causa de la Enfermedad de Parkinson (EP). Gracias a una amiga, cuenta, consigue remonta…

Azufre y barro

Desde hace un par de semanas huele a huevos podridos en la muga entre Navarra y Aragón. El hedor se percibe levemente nada más desviarse de la Autovía del Pirineo y continuar por la N-240. Y se acentúa en los puntos kilómetros 335-336, al rebasar un curva cerrada y llegar a una fila de coches aparcados en la cuneta. Desde este punto se distingue en lo alto de una loma la silueta del campanario de la iglesia de un despoblado: Tiermas. Y abajo, a los pies del cerro, el fango cuarteado de Yesa, un embalse que estos días agoniza a un 24% de su capacidad.

Ha finalizado el verano y, como suele ser habitual por estas fechas, las aguas del embalse han vuelto a sacar los colores al pasado. Los baños termales han salido a la superficie y con ellos el recuerdo de todo un pueblo. La quietud de sus aguas cálidas y sulfurosas envuelve este entorno pre-pirenaico con un halo de nostalgia. Hace ya más de 50 años que