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Pupilas en blanco


Pupilas en blanco,
dientes ensangrentados,
labios amoratados,
cuerpos hinchados.

El Estrecho, epitafio de sueños flotando,
Orión, desde lo alto apaga la vela del espanto.
La noche se prepara para un escarnio.

Los pensamientos son estoques,
caballos blancos al galope,
rugidos de media noche,
tambores cofrades a ritmo de corazones.

Venas que sudan salitre,
estómagos en descalabro
orines acumulados...en popa el engaño toma el mando.

La marea jala desaliento,
lo arrastra mar adentro.

Bloques amontonados,
aullidos derrotados.

Miradas nubladas,
muñecas amordazadas,
sólo las mujeres viajan desatadas.
Bebés en brazos... el frío los amamanta a su paso.



En popa, el engaño se torna estaño,
la madrugá toma el relevo,
la muerte vira en seco,
las viejas maderas gritan por el peso.

Hasta siempre hermano,
el océano es un bichero que deshace el barro.
La muerte dulce flota a su lado.
El engaño, en popa, mira hacia otro lado. 

Los pulmones revientan acosados,
el salitre se desangra.
Estrecho, muro avergonzado.
Mujeres y bebés mueren ahogados.
Vuestros restos hoy yacen amontonados,
piel sobre piel,
en un nicho gaditano,
pero nadie os ha reclamado.
 Patera.
Lienzo anclado.
Inacabado.
La almadraba se encargó de pintarlo.
Piel sobre piel.
Negro sobre blanco

Futuro.
Trabajo.
Libertad.
Papá y mamá siguen esperando.

Iván Benítez (Cádiz, playa de Bolonia 13-03-08)





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