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Niña y albina

 
Una niña albina de cinco años fue asesinada en Burundi en febrero mientras estaba en su casa. Un grupo de hombres armados entró a la vivienda y la asesinó. Descuartizaron su cuerpo y se llevaron uno de los brazos.
En marzo, esta vez en Malaui, se produjo otro suceso relacionado con los albinos. En esta ocasión, una muchedumbre quemó vivas a siete personas sospechosas de tráfico de huesos humanos y de brujería.

La persecución contra los albinos en África es comparable al de una cacería de animales. Sus dedos, manos, brazos, lenguas, genitales, piernas y demás partes se comercializan en el mercado a cambio de grandes sumas de dinero. En vida se les considera personas malditas, pero una vez muertas sus cuerpos se convierten en poderosos talismanes contra la muerte. En los últimos años han muerto cientos, miles desde los años ochenta. Generalmente a machetazos. Aunque la comunidad internacional ha empezado a reaccionar, los siguen despedazando y empleando sus extremidades para elaborar el "muti", la deseada pócima mágica. En Mali, a los bebes que carecen de melanina, los abandonan a su suerte en la base de termiteros tan grandes como árboles. Es lo que sucedió a las dos hermanas que aparecen en las fotografías. Ellas tuvieron más suerte. Una mujer que caminaba por la zona las salvó de ser devoradas por las termitas.

Desde los años 80 se cree que 3000 albinos han podido morir por causa de estos crímenes, casi siempre con lanzas y machetes.Tanzania es el país con mayor cantidad de albinos, se estima que tiene en promedio un albino entre 1429 nacimientos con un total de 270.000. El albinismo es una condición genética hereditaria rara y a nivel mundial, aproximadamente una persona entre veinte mil. En África subsahariana es muy común debido a la consanguinidad.



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