Ir al contenido principal

Tassili,una verdad incómoda

Tassili
Cauces tan anchos como el río Amazonas abrigan uno de los más importantes secretos del origen de la humanidad...




Sucedió hace más de 9.000 años. Quien haya accedido a lo alto de la meseta del Tassili en el sur de Argelia y se haya sentado a los pies de estos "gigantes" de Jabbaren habrá comprobado que allí pasó algo muy extraño.Tassili: un lugar donde pintaron miles de seres con escafandras, botas, cinturones, naves...La mayor y más desconocida biblioteca de pinturas rupestres en la edad de piedra. He viajado cinco veces a esta meseta localizada a 1.800 metros. Y lo he comprobado. He conseguido llenar mi mochila con muchas dudas y una certeza: la Historia no es como nos la han contado...

Comentarios

  1. El Tassili debe de ser una pasada, sobre todo el poder ver personalmente esas pinturas, al igual que lo que comentas en esta entrada sobre lo que se pueden ver allí, más lo que he podido disfrutar con ese capitulo de Planeta Encantado, creo sinceramente en que allí hay muchas respuestas sobre el pasado de este planeta.

    Te animo a que pongas más fotos del desierto y de las pinturas, que seguro que en tus cinco visitas habras fotografiado mucho.

    Por cierto, si te animas a volver otra vez y necesitas un ayudante me apunto.

    ResponderEliminar
  2. Dudas. Certezas. Déjame que llene los éspacios vacios de tu corazon. Pregunta, confía. Tómame de la mano. Preguntalé a ELLA. Está ahí para ti.
    Y las credenciales, listas.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Cicatrices

Hay reportajes en los que uno trabaja con un nudo en la garganta. El miércoles pasado acompañé a María Vallejo, periodista de Diario de Navarra y superviviente de un cáncer de mama, a una pasarela de lencería organizada por Saray. Un evento en el que las modelos fueron siete mujeres que sufren la enfermedad. Algunas tienen pecho y otras no. Nos colamos en su intimidad. En sus lágrimas y sonrisas. Este fue el resultado de aquella tarde. Gracias María.




El ritual de Sergio Colás

Cuando fuimos contrabandistas

La madrugada de su muerte, no le acompañaba su hermano. Le dispararon tres veces. A bocajarro. Por la espalda. Ocurrió justo antes del amanecer.


Nicolás Ibarra murió el 27 de marzo de 1959 en un bosque de hayas que conocía muy bien. A diez kilómetros del caserío que le vio nacer en Mezkiritz (Valle de Erro) y donde vivía con sus padres y hermanos. Un cabo de la Guardia Civil destinado en Viscarret le esperó emboscado. Nicolás tenía 28 años cuando murió. Esa noche cubría a pie la ruta Sorogain- Espinal- Lusarreta con un paquete de puntillas de ganchillo a la espalda. La causa de su muerte, recuerda la familia, la “única” que se ha dado en el valle, tuvo como origen la disputa entre los guardias de los puestos de Viscarret y Espinal por hacerse con el control del dinero de los sobornos. Unos y otros querían ganar su parte del negocio. Su situación también era de precariedad. Al principio, los traficantes trabajaban con los de Viscarret, pero cambiaron de ruta y dejaron de pagarles, para…