Ir al contenido principal

La niña de la camiseta blanca y tirantes

Se llama Mariana y es de Rumania. Llegó a Pamplona hace dos meses de la mano de su hermano. Mientras él trabaja ella pide en la puerta de un supermercado. Dice que tiene 18 años. Lo jura y lo perjura, pero su aspecto es el de una niña. "Tengo 18 años, lo juro", repite suplicando y mordisqueando un currusco de pan. Saca del bolsillo el carné de identidad rumano. Lo muestra. En la fotografía del carné aparece sonriente, sin pañuelo, con el pelo suelto, luciendo melena. Viste con camiseta blanca de tirantes. Parece feliz.
-¿Por qué has venido a España?
-Mis padres murieron....
- ¿Estás sola?
- No, con mi hermano y mi prima.
- ¿Dónde está?
- Trabajando
- ¿Y tú pidiendo?
- Sí
-¿Cuánto dinero has ganado hoy?
- Nada
- ¿Cuántas horas llevas sentada aquí? -hace 4 grados-
- Desde las diez de la mañana (es la una).
- ¿También vienes por la tarde?
- No, duermo.
-¿Y no estudias?
-No. En Rumanía sí estudiaba.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cicatrices

Hay reportajes en los que uno trabaja con un nudo en la garganta. El miércoles pasado acompañé a María Vallejo, periodista de Diario de Navarra y superviviente de un cáncer de mama, a una pasarela de lencería organizada por Saray. Un evento en el que las modelos fueron siete mujeres que sufren la enfermedad. Algunas tienen pecho y otras no. Nos colamos en su intimidad. En sus lágrimas y sonrisas. Este fue el resultado de aquella tarde. Gracias María.




El ritual de Sergio Colás

Cuando fuimos contrabandistas

La madrugada de su muerte, no le acompañaba su hermano. Le dispararon tres veces. A bocajarro. Por la espalda. Ocurrió justo antes del amanecer.


Nicolás Ibarra murió el 27 de marzo de 1959 en un bosque de hayas que conocía muy bien. A diez kilómetros del caserío que le vio nacer en Mezkiritz (Valle de Erro) y donde vivía con sus padres y hermanos. Un cabo de la Guardia Civil destinado en Viscarret le esperó emboscado. Nicolás tenía 28 años cuando murió. Esa noche cubría a pie la ruta Sorogain- Espinal- Lusarreta con un paquete de puntillas de ganchillo a la espalda. La causa de su muerte, recuerda la familia, la “única” que se ha dado en el valle, tuvo como origen la disputa entre los guardias de los puestos de Viscarret y Espinal por hacerse con el control del dinero de los sobornos. Unos y otros querían ganar su parte del negocio. Su situación también era de precariedad. Al principio, los traficantes trabajaban con los de Viscarret, pero cambiaron de ruta y dejaron de pagarles, para…