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Soy un hombre negro...

y mi piel es blanca y me gusta, es mi diferencia . Soy un hombre blanco, mi sangre es negra, me encanta, es la diferencia...", canta Salif Keita, el albino de Mali, la voz de oro de África, en su primer sencillo. Keita es uno de los albinos africanos más famosos. Al nacer fue repudiado por su familia y abandonado en un termitero. Por eso hace de su música un himno a la tolerancia. Desde su fundación trabaja para proporcionar asistencia a los albinos. "Además del sol, el peor enemigo es la indiferencia", manifiesta.
A los negros albinos en África les denominan los guingnerous, de acuerdo a un dialecto camerunés, los "falsos blancos". Estos hombres, estas mujeres, encarnan el nacimiento y la muerte; la fortuna y la maldición; la brujería y el repudio. Antiguamente, los primeros colonizadores portugueses les apartaban y asesinaban porque eran considerados una raza diferente. Hoy, en pleno siglo XXI, aunque se ha avanzado a la hora de garantizar sus derechos más elementales: la vida, se les sigue persiguiendo. Más en Diario de Navarra

Comentarios

  1. Esta gente son heroes de la vida, son los que hacen tambalear los pensamientos de aquellos que no entienden, han venido a enseñar la magia de la mediocridad a todo el que la ve como un insulto o como una deficiencia, son neutros y así lo enseñan, neutros por dentro y también por fuera, gracias a ellos evolucionaremos mas deprisa.

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