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El anagrama de ETA junto al altar

"Impotencia. ¿Qué vas a hacer? Lo han pintado frente al altar. Es la segunda vez que nos colocan el anagrama de ETA en la fachada de la iglesia, y en la misma entrada al pueblo. Con lo bonito que lo tenemos. No hay derecho...". Las palabras desde el anonimato de esta vecina de Arbizu recuerdan que todavía existe miedo en pueblos del País Vasco y Navarra. Y así lo confesaron ayer algunos lugareños de esta localidad enclavada en mitad de la Barranca, a escasos 40 kilómetros de Pamplona: "Nos da miedo borrarla. Es lo que suele suceder en este pueblo", añade otra vecina, que también prefirió mantenerse en el anonimato. El emblema terrorista, que da la bienvenida al visitante, mide aproximadamente cuatro metros de alto por dos de ancho. Es perfectamente visible desde la carretera secundaria si se circula de Pamplona."La primera vez que lo pintaron lo dejaron visible más de dos años", expresa indignado uno de los muchos vecinos que pasean por delante al cabo del día. "Lo recuerdo bien. Decidieron cubrirlo durante el Nafarroa Oinez, y eso fue en el 2009. Deben tener alguna plantilla -apunta-, porque lo hacen de la noche a la mañana". Esta estampa, de unos ocho metros cuadrados, apareció por segunda vez hace dos meses sobre la fachada principal de piedra (la misma cara que protege el presbiterio), después de que el Arzobispado ordenara eliminarla. "Estoy muy molesto", asevera Saturnino Múgica, párroco de Arbizu hace 19 años. No le falta razón a este hombre de 80 años. "Después de eliminarla por completo, otra vez. El trabajo ha sido en balde, y costó mucho dinero". Varios niños juegan en un parque próximo. En la zona de juego hay otra pintada en favor de ETA.

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