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Una abuelita de nueve años

Chelsy una perra "abuelita". Tiene nueve años. Llegó hace tres semanas a la Sociedad Protectora de Animales de Mutilva Baja. Alguien la abandonó en la cuneta de la autovía en Madrid. Una voluntaria de la protectora, que casualmente circulaba en ese momento, la recogió, y la trajo al centro. Estaba muy asustada. Hoy, Chelsy espera nerviosa en la jaula nº8. Los voluntarios la definen una "perra 10". Un animal hogareño "que no merece terminar sus días entre rejas".
Chelsy también conforma un número: el 333. Una cifra esperanzadora que corresponde al total de perros que esta protectora "salvó" durante el 2010. "Nuestro objetivo es cero sacrificios", señala Oihana Cervantes -presidenta-, "y lo estamos logrando", apostilla. "Han aumentado los abandonos y las adopciones. Cada día es verano en este lugar. Todos los días se abandonan perros y gatos", sostiene, preocupada ante el incremento, "lo que más lamentamos -dice afligida- es no poder recoger a todos de la calle". Oihana se queda pensativa. Observa los sacos de pienso que se amontonan en la escalera. Los cuenta. "Necesitamos más pienso. Nos quedan 17 sacos. Con esta cantidad sólo podemos aguantar un mes y medio. Somos una entidad privada, sin ánimo de lucro. No recibimos ayudas. Sobrevivimos de los 720 socios y, sinceramente, no llega... Nos falta más espacio y luz natural. Sin luz, los gatos se deprimen y enferman. El dinero que recaudemos mañana en el polideportivo de Barañáin, en el concurso de Mestizos, servirá para mejorar la sala de cuarentena. Nos urgen las jaulas de acero inoxidable". La sala de cuarentena, ubicada en el piso superior para los animales enfermos, es una habitación desordenada, malograda por la falta de espacio. Estos días alberga el aullido incesante de tres cachorros de Mastín. "Se han escapado de la jaula y han defecado fuera. ¿Lo ves? Necesitamos las jaulas cuanto antes. Unos 6.000 euros", reconoce, a la vez que muestra su indignación: "No es normal que el Gobierno foral dedique una cantidad de dinero para la caza y la pesca, y no haya dinero para proteger estos animales. Nuestro trabajo es luchar por la dignidad, el respeto, y la responsabilidad de las personas hacia los animales domésticos. Y para ello buscamos todas las fórmulas posibles".


1.068 perros en Etxauri
En 2010, el Centro de Protección de Etxauri, dependiente del Gobierno foral, recogió 1.068 perros, de los que se sacrificaron 176. En el Centro de Atención de Animales de Pamplona, acogieron 521 animales: 322 perros, 191 gatos, 5 tortugas, 2 córvidos y un buitre. Al igual que en Etxauri, se sacrificaron, por enfermedad o por otros motivos, 116 perros: adoptándose 85 canes y 36 gatos, "más del doble que años anteriores". En la Ribera, entre Castejón y Cortes, el Centro de Recogida de Animales de la Mancomunidad, la cantidad fue de 408 perros: 228 se adoptaron, 18 murieron por alguna enfermedad, 109 se entregaron a sus antiguos propietarios tras perderse, y 53 se sacrificaron. En este sentido, Rodolfo Escalada, trabajador de este albergue, señala que el aumento de estas adopciones se debe a que se están enviando más a Europa. "Aquí, la gente sólo quiere cachorros y de raza; en Europa, sin embargo, los prefieren pequeños y viejitos. Si se regulara por ley la natalidad de los animales de compañía, se podría reducir su abandono en un 70%".
Rodolfo echa mano al informe Affinity de 2008 sobre abandono de animales de compañía en España. En este estudio se apuntaba que Navarra, en proporción con su número de habitantes, era una de las comunidades autónomas donde más perros se dejaron en la calle; las otras dos comunidades fueron Baleares y La Rioja.

Comentarios

  1. Buenas tardes,

    suscribo totalmente las reivindicaciones de Oihana y de Rodolfo. Necesitamos una legislación más justa y considerada hacia los animales, así como recursos que nos permitan ayudarles y darles voz. Debemos exigir la consideración de esta ley y la regulación de ayudas a nuestros gobiernos. Ellos están al servicio de los ciudadanos, nosotros somos su razón de ser, y una parte importante de la ciudadanía es sensible a esta situación y reclama medidas más justas YA!

    Concienciación, educación, justicia, control de la natalidad y del uso de animales con fines mercantilistas, penas contra el abandono y los malos tratos son ya absolutamente imprescindibles en una sociedad que pretende ser avanzada. Si los seres humanos no somos capaces de respetar a estos indefensos animales, los seres humanos civilizados y sensibles exigimos su regulación.

    Gracias a Oihana, a Rodolfo y a todas las personas que de una u otra manera colaboran en esta noble causa.

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