Ir al contenido principal

El Arca de la Alianza

"Yo me quejaba porque no tenía zapatos, hasta que conocí a un hombre que no tenía pies”
 (proverbio árabe)


Axum, la Jerusalén de Etiopía. Uno de los lugares de peregrinación más importantes del país. Aquí se encuentra el Arca de la Alianza. Al menos así lo asegura la tradición copta ortodoxa. Un anciano custodia la reliquia en una pequeña capilla.  Abba -padre- Mekonen se encarga de su cuidado y del culto en la iglesia de Santa María de Sión. Nadie puede ver  la caja de madera y oro, advierte, "uno se quedaría ciego". En la misma explanada de piedra y tierra, al otro lado del muro tras el que esconden el Arca, un joven mendigo se abre paso entre los devotos etíopes, que se aferran a la valla de la capilla buscando el consuelo de las oraciones de Abba Mekonem. El chico se arrastra semidesnudo por el suelo, con  las palmas de la manos. Busca la complicidad del extranjero. Quizá una limosna. Al llegar a su altura, alza la mirada y sonríe. Sus pies no son pies, sino muñones de piel. El extraño alcanza a acariciarlos. Un hormiguero de úlceras los recorren. Jirones de una bolsa de plástico anudados con unos cordones desgastados conforman el único calzado. El chico se pone de pie y camina, sonriente. Su sonrisa, de un blanco inmaculado, contrasta con los harapos. Cae el sol en la ciudad sagrada.. "El sol quema la espalda; el hambre el vientre" (proverbio etiope).

La Biblia narra que en tiempos de Salomón y Saba, nació Menelik I, su hijo vástago y  primer rey de Etiopía. Años más tarde, Menelik fue enviado a casa de su padre en Jerusalén para recibir educación, a pesar de los esfuerzos de Salomón para que se quedara, Menelik regresó a Etiopía con el primer hijo del sumo sacerdote. La tradición cuenta que se llevaron consigo el Arca y la colocaron en un templo en la isla de Elefantina cerca del río Nilo, donde permaneció por 800 años. ¿Qué sucedió luego? Etiopía fue convertida al Cristianismo y el rey cristiano llegó con sus ejércitos, llevó el Arca a Axum. El Arca se ha convertido en el punto central del culto y la adoración cristiana en Etiopía, cada una de las 20.000 iglesias del país contiene una réplica.

Comentarios

  1. Ivan, qué bueno saber de tí a través de tu blog. Como siempre, trotando el mundo, conociéndolo, tratando de entenderlo. Gracias por compartir.

    ResponderEliminar
  2. Aupa ese Ivan, desde Iruña te sigo aprendiendo a cada entrada. un abrazo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Fratelli, un oasis en el infierno de la guerra

"Por favor, explique a los niños de su ciudad que somos niños como ellos. Solo queremos volver a nuestro país y vivir con nuestra familia, como una familia normal, tal y como éramos antes de la guerra. Queremos vivir como seres humanos”. Ghofran Majed Al-Sahou tiene 16 años y procede de una ciudad del noroeste de Siria llamada Idlib. Había cumplido 8 años cuando escapó de la guerra. “Mis padres se temían lo peor y por eso hicieron las maletas”, recuerda. “Antes del conflicto vivíamos con nuestros abuelos. Ellos se quedaron...”.
La guerra de Siria se encamina hacia su octavo año y durante este tiempo, según los datos publicados en abril por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), al menos 2,8 millones de menores no han sido escolarizados. La organización avisaba en un comunicado que va a ser “extremadamente difícil que se pongan al día cuando puedan regresar a las aulas”. En Líbano el 30% de la población es refugiada siria. Más de 500.000 niños y niñas en edad escol…

El primer encierro de toros de Helena

A sus 4 años, Helena está a punto de vivir su primera experiencia en un encierro de toros. Ha dormido vestida de blanco y rojo. Son las cinco y media de la mañana. Madre e hija se dirigen a un balcón de la calle Estafeta. A veces en brazos y otras caminando, siempre pendiente de cada detalle. Al salir del parking la niña lanza una batería de interrogantes: ¿Los toritos salen de noche?, ¿por qué hay tanta basura?, ¿por qué duermen en el suelo?... En el cielo se distinguen relámpagos amenazantes. Los servicios de limpieza trabajan a destajo escoltados por la policía. Helena lo observa todo. El cielo, la tierra...
Una vez en el balcón de una cuarta planta, se aferra a los barrotes. Le ofrecen unos churros.  No quiere soltarse. Se queda en silencio. Solo mira. "Esta alucinada", sonríe su madre.
Las reses de José Escolar llegan a sus pies. Ella inclina la cabeza. Sus ojos se iluminan como dos focos. Llueve. "Me han dado un poco de miedo los toritos", susurra al final. A s…

Diario de un Mago de Oriente

(Manuscrito del Rey Melchor) 

“Quedan pocas horas para llegar. Descansamos esta noche en un castillo abandonado de Navarra en el que nos refugiamos antes de llegar a vuestras casas. Hemos cenado una sopa de ajo que hace Gaspar y unas chuletillas de cordero asadas en sarmiento, de las que me he encargado yo. Baltasar ha preparado un postre de flan con miel. Luego hemos tomado un té de hierba buena. Las dromedarias, alojadas entre los muros, toman hojas, ramas, hierbas y agua.

Hemos cenado juntos, a pocas horas de volver a veros y de que nuestros ayudantes de allí nos vistan con los trajes que nos guardan año tras año. Hemos recordado el largo viaje y momentos como en el que Baltasar casi se cae de la dromedaria por hacer cosas raras, como siempre, y se ha enfadado porque nos hemos reído de él. Pero, sobre todo, cenando nos hemos mirado con la emoción de que mañana estaremos con vosotros, con todos, en las calles, en las casas, en vuestros sueños… y mantendremos el secreto que cada noche …