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"Pijuti"



 "¿Cuál es el secreto para correr 100 metros con 89 años? No lo sé. Quizá no tener vicios y comer muchos espárragos y purés", expresa serio Joaquín Catalán Mateo, el más veterano de los cinco únicos corredores que participaron ayer en el Cross de los Carrozas de las fiestas de Navarrería. "Cada vez somos menos", añade en la puerta de la peña El Bullicio, colocándose bien el dorsal sobre la camisa. "Es el número 1", dice orgulloso. Joaquín va a disputar la prueba con ropa de calle: camisa, pantalón de pinzas y sandalias azules. A su lado, Eusebio Ilundáin Ilundáin, de 82 años, con atuendo deportivo, muestra su preocupación porque Juan Herce Gómez,"Pijuti", todavía no ha aparecido. "Creo que está muy pocho", lamenta. "Tampoco se le ve a Maite Chocarro". No tardan en presentarse. Sus rostros cambian al verles. Son como una familia."Pijuti" se descubre renqueante, ayudado por un bastón. Maite emerge eufórica, con una sonrisa de oreja a oreja que contagia al resto. El último en dejarse ver es José María Mercero, de 72 años, el vencedor del año pasado.
Han pasado 31 años desde que "Pijuti", de 86 años, y su cuadrilla organizaran en 1980 la primera edición de este cross. "De los 14 que corrimos aquel día han muerto todos menos yo", evoca, "sólo espero que el día que yo no esté no desaparezca esta carrera. Me encuentro un poco débil, pero claro que voy a salir".
A la una en punto, los cinco se colocan en la línea de salida y esperan. Entre los cinco casi suman 400 años. Unos auténticos "carrozas". El cohete avisa y José Mª Mercero y Maite Chocarro salen disparados. Cientos de personas les animan a lo largo de lo cien metros del recorrido. La calle Carmen es un hervidero. 100 metros de vítores que se pronuncian al ver llegar a Pijuti. Un voluntario se lanza a medio camino y le coge del brazo. Mercero ha sido el primero en cruzar la meta, en 16 segundos, dos menos que en 2010. "Pijuti" levanta el bastón. Sabe que también ha vencido. Simón Yoldi, de 75 años, lamenta no haber podido correr con él. "Lo he hecho 11 años y hoy mi dorsal es la tristeza", manifiesta con la mano en el corazón.

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