Ir al contenido principal

Es la tradición







Un sudario negro envuelve la espera. Ella lo sabe. Conoce la tradición. Ella, menor de edad, está arropada por sus hermanas, su madre y su propia abuela, la misma que le segó la posibilidad de sentir. Huele a tierra mojada. Al otro lado del umbral de adobe y ladrillo, en plena selva, le espera su futuro marido. El rojo de la arcilla profanará el vestido. EL mismo rojo otra vez.

La necesidad de seguir la tradición, de reforzar los vínculos entre las comunidades, de proteger a las niñas del embarazo fuera del matrimonio, son las principales razones. Todas las decisiones relativas a la fecha del matrimonio y la selección del esposo o la esposa son tomadas por el padre. Tanto la madre como la abuela ya se encargaron antes de la ablación de clítoris. 

En la mayoría de los casos, lo vienen denunciando las Ongs. Las niñas no son arropadas por sus familias en matrimonios de conveniencia, sino secuestradas y forzadas a casarse. Bajo pago, los propios padres permiten los matrimonios forzados. Muchos de los secuestradores son hombres mayores, viudos, sus esposas han muerto de enfermedades relacionadas con el VIH. Por este motivo, buscan una novia virgen que creen les curará su enfermedad. Acabarán contagiando el VIH. Seguramente, para esta niña de ojos oscuros, como el sudario que la envuelve, ya sea tarde y esté infectada por el VIH...
Y la ONU sigue sin detener este holocausto del siglo XXI contra las mujeres.

Artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre (DUDH) de 1948 establece que Los hombres y mujeres mayores de edad tienen el derecho de casarse y fundar una familia. Tienen los mismos derechos en cuanto a la celebración del matrimonio, durante la vida matrimonial y cuando el matrimonio se anula. Se contrae matrimonio solamente con el consentimiento libre y cabal de las partes interesadas.

El Artículo XXI de la Carta Africana sobre los Derechos y el Bienestar del Niño de 1990 establece que se prohíben el matrimonio y los esponsales de niños y niñas y se han de tomar medidas concretas, incluidas las disposiciones legislativas, a fin de establecer que la edad mínima para el matrimonio sea de 18 años.

Comentarios

  1. Bufffff a veces pienso como las madres consienten eso . Sea tradicion o lo que sea .Debo ser uns rebelde pero yo a mi hija no le hago eso ni muerta .La gente esta loca .Cada vez soy mas antisocial .

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

En el corazón del padre Melo, periodista y sacerdote jesuita amenazado en Honduras

¡Tío Ismael! ¡Tío Ismael!”. María abre la puerta de casa y  se lanza a la cintura de su tío, que acude a visitar a la familia. La niña se aferra a su mano y tira de él. La casa está enclavada a los pies de un majestuoso cerro selvático. Ismael entra a la sala y busca la espalda de su madre, sentada en una silla de ruedas. La abraza por detrás. Doña Lita, que es ciega y atesora ya casi un siglo de vida, toma la mano de su hijo y se la  lleva a la cara. Luego se acerca a la habitación donde su hermana pequeña, Inés,  se encuentra postrada en la cama por una enfermedad degenerativa. La besa repetidamente en la mejilla. Ella no se mueve ni habla. Le coloca  la palma de la mano sobre su frente y se queda en silencio. Silencios que gritan. Inés ha sido su confidente desde niños.
En su familia nadie llama Melo a Ismael Moreno Coto, un periodista y sacerdote jesuita amenazado de muerte por denunciar la violación de derechos humanos que se cometen a diario en su país. Le bautizaron con este a…

Mujer y Guardia Civil

Han pasado 30 años. 
En pleno 2018, en toda España son 5.526 las agentes en la institución, un 7% del total.  Su día a día se encarna en las historias de Pilar, Magdalena, Aránzazu, Sheila, Nerea o Sandra. "Aún falta trecho para la igualdad. Quedan unidades a las que aún no ha llegado una mujer”.













Texto Carmen Remírez
Fotos Iván Benítez
En treinta años han cambiado muchas cosas para la mujer en la sociedad y en la Guardia Civil. Desde el 1 de septiembre de 1988, el sexo ya no es un impedimento para acceder al Instituto Armado y algunas de esas pioneras que ese otoño estrenaron los precarios vestuarios femeninos en la Academia de Baeza (Jaén) siguen hoy vistiendo con orgullo el uniforme y el tricornio. Para seguir, en ese tiempo se ha normalizado mucho la condición de agente de la Benemérita en una sociedad en la que la lacra del terrorismo etarra es afortunadamente un mal recuerdo y no tienen ningún problema en dar la cara para estas páginas como mujeres, sí, pero como guardias civil…

¿Regresar a casa, a Siria?

Hubo un tiempo en el que los sirios vivían en familia. Sus casas se levantaban en torno a la familia. La vida confluía en casa de los abuelos y los tíos. Pero un día la guerra lo dinamitó todo, incluido el núcleo familiar. Ocurrió en marzo de 2011. Según la ONU, el conflicto continúa siendo la mayor crisis mundial. Más de 920.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares en 2018. Este es el retrato de uno de estos núcleos familiares, al este de Alepo, un lugar arrasado por la metralla. El miércoles 20 de junio se celebrará el Día Mundial de las Personas Refugiadas.


"¿Regresar a casa, a Siria?”. La respuesta se encuentra en los motivos que condujeron a sus habitantes a convertirse de la noche a la mañana en refugiados y desplazados. Las razones de no querer regresar se hallan en el interior de edificios consumidos por el silencio. Porque esto es lo que queda en los barrios en los que nacieron y crecieron: silencio. El silencio de la muerte. El silencio de la destrucci…