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"El agua sale de las grietas del asfalto"


24 horas después del accidente mortal en Larraya (Cendea de Cizur), en el que murieron arrolladas por un coche Carmen Carús Ruiz de Pellón, de 34 años, y su sobrina Pilar Rábade Carús, de 10, ambas vecinas de Etxauri, los habitantes de Paternáin, localidad próxima al suceso, hablaban del mal estado de una carretera que, dicen, está completamente agrietada. "El agua sale del campo y se filtra a la carretera, por eso hay tantas placas de hielo", expresaban ayer.
Aunque por la tarde la lluvia dio un respiro a unos campos de tanta lluvia, una imponente luna llena avisaba de una nueva noche de heladas.
Un día después, en el lugar de los hechos todavía se respiraba la tragedia. Con el sol a punto de declinar, se podían ver huellas del accidente en la cuneta: el embellecedor de la parte delantera de uno de los dos coches, un zapato suelto y una camiseta naranja. Una regata de agua y barro corría paralela entre los restos esparcidos en dirección Larraya, filtrándose más adelante en la calzada.
El asfalto de la NA-7015, que une Paternáin con Larraya, es una enorme de grietas y socavones. El agua fluye de los agujeros. En mitad del campo, junto al polígono, se ha formado una gran balsa natural. "El agua sale de las grietas del asfalto, cómo no se van a formar placas de hielo... Si es que ha llovido mucho", lamentaban Rosi González y Juan Aranda,vecinos de Paternáin. "Si esta carretera está mal, la de Ororbia está mucho peor", añadían. Los conductores reducían la velocidad de sus coches y señalaban desde dentro el lugar.
En el arcén también se encontraba sobre su bicicleta el bombero Diego Mariezkurrena,que comprobaba "con sus propios ojos" el escenario. El viernes no le tocó intervenir en el accidente, pero sí ha participado en otros similares. Diego insistía en recalcar las medidas de seguridad que se debe adoptar en situaciones similares. "Cuando uno detiene su vehículo en el arcén, bien por una avería o por una accidente, hay que quedarse dentro del coche. Y si se sale hay que buscar un sitio donde protegerse, siempre al margen de la carretera. Por ejemplo -agregaba-, ese talud les hubiese bastado".
En Paternáin, más o menos a un kilómetro, Merche Aguilar, Ángel Tres, Araceli Undiano, Roberto Muñoz y María Ángeles Andorregui conversaban en el centro del pueblo sobre el accidente. Todos coincidían en acentuar el mal estado del asfalto. "Es una zona en sombra durante toda la mañana, es fácil que se formen placas de hielo", explicaba Roberto. "Este tramo siempre está igual de mal porque el agua se escapa del campo, de aquél arroyo natural -precisaba, señalando en dirección al polígono-, y es lo que provoca que entre en la carretera. Podría haber sido peor, porque 40 minutos después suelen circular dos autobuses escolares de Belascoáin y Larraya", manifestaba.

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