Ir al contenido principal

Hora y media frente a un contenedor de basura

Sobran las palabras. Mandan las imágenes...
Distintas entidades sociales de la Comunidad foral llevan tiempo advirtiéndolo. La crisis se está prolongando ya demasiado tiempo y para colmo "las políticas sociales han experimentado un recorte sustantivo que pone en peligro el sistema público de protección social". Lo denunció, por ejemplo, la Plataforma de Entidades Sociales de Navarra en noviembre de 2012, con un informe que se entregó a los distintos grupos parlamentarios. En este documento dichas organizaciones, más de 200 en total que trabajan con colectivos excluídos, discapacitados, etc., mostraban su preocupación ante la coyuntura actual. En el informe explicaban que el Anteproyecto de Presupuestos Generales presentado por el Gobierno de Navarra para el 2013 golpea el sistema público de protección social. De hecho, denunciaron que alrededor de 30.000 personas viven actualmente en Navarra en situación de exclusión o extrema pobreza.
 Hoy mismo (10 de enero de 2013), estos datos han sufrido un considerable varapalo. La Red de Navarra de Lucha contra la Pobreza advierte del aumento y de las repercusiones que esto puede conllevar. Apuntan que más de 60.000 personas están o sufren el riesgo en Navarra de entrar en situación de exclusión social. Así lo ha señalado en conferencia de prensa el presidente de esta Red, Ubaldo González, quien ha presentado los datos del último año, en el que se constata un "empeoramiento de las condiciones de vida, sobre todo de quienes ya estaban en situación de exclusión social", y el aumento de las desigualdades entre las personas sin recursos y las que los tienen garantiza

Ante este desalentador panorama y con el objetivo de poner rostro a la exclusión, un  periodista se apostó el jueves 3 de enero frente a  los contenedores de basura de dos zonas distantes, una en Pamplona y otra en Villava, y retrató lo sucedido en un periodo de tiempo: una hora en el primer punto y treinta minutos en el segundo. Los lugares se eligieron al azar.
Como primer escenario, se seleccionó el Polígono Agustinos, concretamente una gran superficie de alimentación. La hora, las nueve y media de la mañana. El tiempo empleado, alrededor de una hora . En esos 60 minutos se detectó la presencia de cinco personas: cuatro ancianos y uno más joven de 28 años. Dos en bicicleta; y otros dos en coche.
El más joven, que tiraba de un carrito de la compra rojo, se desplazaba a pie. En varias ocasiones coincidieron en el mismo recipiente de basura, lo que les permitió ayudarse para inclinarlo y rebuscar más cómodamente: la mayor parte de lo vertido era pescado, verdura y fruta.

A la vuelta, la esperanza
Morad, el más joven de las cinco personas, de origen marroquí, relataba el jueves que se había levantado muy temprano para aprovechar una jornada que amaneció soleada y con cierzo.
Morad lleva tres meses dando vueltas en la calle. Sobrevive buscando chatarra y todo lo que encuentra en la basura. "Vivo en casa de mi hermano, con siete personas más. Todo lo que se aporte en casa es poco", expresaba mientras encendía un cigarrillo. Morad no recibe ningún ingreso. Su último trabajo fue hace dos años, durante la recogida de la aceituna en Valdepeñas (Ciudad Real). Desde entonces no ha encontrado nada. En un buen castellano, explicaba que al estar en casa de su hermano mayor, no recibe ningún subsidio. "Me lo han denegado siempre", lamentaba.
Morad llegó a Pamplona en 1999. Tenía 14 años. Lo hizo de la mano de su madre y sus hermanos. Su padre, ya jubilado, vino a Pamplona en 1985 para trabajar en la construcción.
Con los papeles de residencia en orden y la cabeza más asentada después de haber hecho "muchas tonterías" de más joven por culpa del alcohol -reconocía-, pedía una oportunidad. "Necesito reinsertarme en el trabajo. La vida pasa muy rápido. Por favor...", suplicaba. Morad estudió soldadura en varias escuelas-taller y posee los papeles de residencia desde 2009. Confiesa que no ha perdido la esperanza. " La esperanza es como un pan horneado que se puede conseguir a la vuelta de la esquina".
A las diez y media , arrastrando el carrito de la compra aún vacío, se alejó a buen paso en dirección hacia el centro. "Necesito ir a la Cruz Roja para conseguir calzado y calcetines", declaraba con gesto cansado. "Al final del día terminas física y psicológicamente agotado. Es muy duro. Muy duro...".
El joven se despidió estirando el brazo y ofreciendo la muñeca. "No le doy la mano porque dentro de la basura puedes coger cualquier enfermedad...".
Alimentos caducados...


En el segundo polígono industrial, éste en Villava, el tiempo empleado fue de 30 minutos (entre las 11 y 11.30 horas de la mañana). Se contabilizaron siete personas: cinco hombres y dos mujeres. Todos extranjeros.
En una de las basuras, Leonel Dosantos, de 27 años, acompañado de otras tres personas, sacaba del fondo unas bandejas de filetes de lomo adobado, dos pollos envasados, lomos de bacalao, y una bolsa de magdalenas y cruasanes.
A Dosantos se le acabó la renta básica en el mes de junio y no recibe ninguna ayuda económica. Asegura que llegó a trabajar de auxiliar en una empresa de seguridad en Mallorca. Fue al venir a Pamplona cuando todo a su alrededor se "derrumbó". En la actualidad vive con su mujer, diabética, en un piso por el que paga 600 euros al mes de alquiler. "No suelo venir todos los días, pero hoy no tenía carne en casa...". El resto de personas que le acompañaban se alejaron de inmediato al ver la cámara. "Por favor, nos da mucha vergüenza vernos así".
Muy cerca, una mujer de unos 50 años, de nacionalidad rumana, se quejaba amargamente. "¡Los contenedores los han rociado con cloro!. En ese momento, el motor de un camión de la basura silenciaba su quejido. "¡Deprimente! ¡Es muy deprimente. Hay mucha gente buscando...!", profería uno de los operarios mientras descendía del vehículo. Enseguida llegaron dos furgonetas con dos hombres de mediana edad. Los dos se acercaron a los contenedores, pero ya estaban vacíos.


Comentarios

  1. Una lástima ver estos casos, hay muchos sitios donde pueden dar de comer pero requieren de comprometerse a un horario... Enhorabuena por el blog

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

5ª planta de la zona covid del Complejo Hospitalario de Navarra

Quinta planta de la zona covid del Complejo Hospitalario de Navarra. El neumólogo accede a la habitación 530. En su interior, Jorge, de 50 años, tumbado en la cama de medio lado y conectado a una máquina de oxígeno. - Buenos días, ¿cómo estás? Los compañeros de la UCI te están viendo muy de cerca. Tu respuesta es buena. -Por favor, evitad llevarme a la UCI lo máximo posible. -Es cuestión de tiempo. Nosotros no curamos tanto. Lo que hacemos es ganar tiempo para que tu organismo reacciones (…). -¿Qué tal comes? -Comer, como bien, pero sigo triste por lo de mi padre. Está ingresado por neumonía bilateral por covid. Está estable. Pero es una persona de 87 años… Es el miedo que tengo. Sé que es un hombre fuerte y va a pelear como un jabato. Dos días después, fallecía el padre de Jorge por covid.   

Año 2020, latido a latido

El año 2020 comenzó con una entrevista de los niños de 3º de Infantil del colegio Luis Gil de Sangüesa a los Magos de Oriente. "¿Tenéis madre?", les preguntaron Andrea y Javier  a Melchor, Gaspar y Baltasar. A partir de ese momento, la vida se derramó por la grieta de lo inesperado, provocando un torrente de acontecimientos difíciles de olvidar, escribiendo con mayúsculas un mensaje claro, contundente: "EMPATÍA, NADIE ES INMORTAL".   Por eso, tal y como hizo Erika Balsom en el Festival Punto de Vista, tomemos este 2021 la caracola de los recuerdos y escuchemos.   (Fotos publicadas en Diario de Navarra) ----------------------------------------------------- Enero  La primera carta a los Magos Mañana de Reyes en Orkoien  "Si no es sí, es no" Febrero 2020   #BlackLivesMatter                      N- 121A                  Carretera asesina  To ros  Casta Navarra Febrero   9 años de guerra en Siria  Liberación de Alepo. Foto inferior,  Hama Provincia de Idlib    

"Por favor, no nos olvidéis"

La gran tragedia de este siglo se localiza a poco más de tres horas y 45 minutos de avión, en vuelo directo desde Barcelona. “La gran tragedia”. Así es como calificó el alto comisionado de Naciones Unidas a la guerra de Siria, dos años y medio después de comenzar en marzo de 2011. “Si no se detienen los combates, este país desaparecerá tal y como lo conocemos”, advirtió Antonio Guterres. “Siria se ha convertido en una catástrofe humanitaria y desplazamiento sin igual en la historia reciente”. Cuando el representante de la ONU pronunció estas palabras, el 10% de los habitantes de Siria se habían visto obligados a abandonar sus hogares. Hoy esta tragedia va mucho más allá. El país se desangra. Con más del 50% de su población desplazada y más de 500.000 muertos, camina hacia el borde del abismo de una hambruna que podría llevar a la muerte a millones de niños. La muerte invisible. El 15 de junio se cumplieron 9 años y 3 meses del inicio de un conflicto al que se suman un duro embargo econ