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Familias enteras en la cola del paro

Lina Calderón tiene 48 años y es limpiacristales. Trabaja para una empresa de limpiezas que se encarga de abrillantar las ventanas de las oficinas del Servicio de Empleo de Navarra (SNE) de toda la geografía foral. Tanto por dentro como por fuera. Ayer, a la una de la tarde, unas horas después de que se publicaran los datos de la EPA, Lina se esforzaba en alcanzar los cristales más altos del exterior de la oficina del barrio pamplonés de la Rochapea. "Claro que me fijo en los rostros de la gente", expresaba, seria, dejando a un lado el material de trabajo. "Limpio a diario las oficinas de toda Navarra y sé muy bien lo que hay. Es un goteo incesante. Hay muchas personas... muchas", reiteraba, indignada.

Dentro, al otro lado de los reflejos, tras un cortinaje de color gris, entre silencios y una marea de pensamientos perdidos, se podía escuchar el juego de un niño de 3 años. Ian revoloteaba bajo uno de los dos tablones azules del que ayer colgaban contadas, contadísimas, ofertas de trabajo. Mientras, sus padres, José Manuel Ramos, de 39 años, y Sara Heredia, de 36, escudriñaban los legajos en busca de un milagro. Ambos, padres también de un niño de 12 años, confesaban abiertamente su desánimo. En realidad, era Sara quien parecía tomar el mando en la búsqueda. Pegándose a las ofertas, las escrutaba una a una con el dedo. José Manuel, tras ella, lo seguía con incredulidad. "Estoy muy cansado. Anímicamente muy mal... muy mal", susurraba, mientras Ian se le agarraba a la pernera. José Manuel, que cobra 800 euros por una incapacidad en la espalda, empezó a trabajar a los 15 años en la construcción. Hace tres se quedó en el paro . "Era encargado de obra. Desde entonces, nada. Es absurdo seguir moviéndose...", expresaba. Sara, su mujer, gerocultora, perdió el empleo hace año y medio. Aunque también cobra un subsidio, no es suficiente. "Vivimos gracias a las ayudas de las parroquias y de Cáritas", explicaba sin pudor, a la vez que apuntaba una de las ofertas de trabajo. "Es para trabajar de conductor y exige alguna incapacidad...", comentaba, pensativa...

A esta misma hora, la enfermera Beatriz Asensio Jiménez, de 34 años, casada y madre de dos hijas, de 4 y 6 años, tramitaba el paro después de tres años. El 12 de abril se le terminó el contrato. "En estos tres últimos años he estado empalmando contratos, hasta el 12 pasado...", lamentaba. "Hoy (por ayer), me han llamado para trabajar este fin de semana, pero sólo es para tres días". La metralla del desempleo está golpeando a los más jóvenes en Navarra. De hecho, el 43,59% de los menores de 24 años que quieren trabajar se encuentran en el paro . Un dato devastador que está provocando incluso secuelas psicológicas en los jóvenes... Saray Rodríguez Martínez, de 22 años, y su amiga Inma Urricelqui Andueza, de 21, también se dejaron ver ayer por el lugar. Inma, que trabaja desde hace dos semanas en una gran superficie con un contrato de 18 horas semanales, cobra 300 euros al mes. Por este motivo, al no cumplir las 20 horas semanales, debe seguir sellando la tarjeta del paro .

La pensión de la abuela

Respecto a Saray, su historia es sangrante. Ella y su padre, un hombre de 44 años, desempleado desde hace tiempo, se han visto obligados a vivir de la pensión de su abuela. A pesar de su juventud, Saray, que lleva cuatro años en el paro y que ha trabajado como ayudante de cocina y auxiliar de seguridad, no se siente bien. "Se me han quitado las ganas de echar más currículum", manifestaba, recalcando que su caso no es puntual."En nuestra cuadrilla todos están igual", recalca.
    A las dos de la tarde, en un parking cercano, un búlgaro de 62 años llamado Yordan jugaba al backgammon dentro de un coche. En un mal castellano, relataba con angustia que es carnicero y que lleva 5 años sin empleo. Vive de un subsidio de 442 euros que se le termina este mes. Después, no sabe de qué vivirá. Sus hijos están en Bulgaria y no quiere volver. Allí, las cosas están peor. Para no pensar, dice, se aísla en el interior del coche y juega...

Comentarios

  1. Así está la cosa . Acabaremos todos emigrando a Alemania .
    Montse , parada como media España .

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  2. Me parece que esta crisis es muy diferente!

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