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Yoga, un canto a la vida


Tan importante como saber leer o escribir, y delante de cualquier otro aprendizaje, apuntaba el médico oncólogo Jesús López en el prólogo de uno de los libros de Ramiro Calle (pionero del yoga en España), es necesario aprender a vivir, encontrar ese equilibrio psicosomático y hallar la quietud. ¿Y cómo se aprende? ¿Cómo llegar a la felicidad? El escritor alemán Hermann Hess declaraba que, si algo le urge a Occidente, es la práctica del yoga. No cabe duda de que esta disciplina milenaria, “precursora de la ciencia psicosomática”, decía Ramiro Calle en su libro, “es una fuente de salud y bienestar que colabora en el progreso interior”. Hay un viejo adagio indio que dice: “Más vale un gramo de práctica que toneladas de teoría”.
Y es precisamente esta fuente de salud la que calmó, gota a gota, a Marian Arraiza tras quedarse viuda a los 32 años, con un bebé y una niña de dos años. La que permite a Amara Carvajal ejercitar posturas de vértigo a una altura de 55 metros en la torre sur de la iglesia de San Cernin. La que curó a Myriam Arrastia de una lesión cervical. La misma fuente alentó a Joseba Carabia a cambiar de nombre y de trabajo. Arrojó a Xabier Pérez al flujo de la autosuficiencia. Apagó la sed de dudas de Rosa Martos. Llenó el vaso de la felicidad de Carlos Sánchez-Marco. Ordenó la vida interior de Imanol Cueto. Y ayudó a Marta Cembrero a entender su cuerpo.
Todos vivieron en un día no muy lejano unas circunstancias que les han conducido al yoga. Empezaron grano a grano. Y hoy dicen sentirse “más conscientes”. “Más libres”. “Más felices”.

 Después de muchos granos, de años de formación, ejercen como profesores en diferentes escuelas de Navarra. A las clases acude todo tipo de gente: médicos, profesores, políticos, amas de casa, estudiantes, mujeres embarazadas, jubilados, niños… La crisis, incluso, ha motivado su interés. “El yoga ya no es cosa sólo de mujeres y de elasticidad. Tampoco entiende de religiones”, dejan claro. Aunque esta filosofía se conoce en Navarra desde los años 70, su auge se remonta a principios del 2000. De hecho, en esta comunidad figura el mayor número de profesores a nivel nacional. La oferta alcanza a la mayoría de los pueblos. El yoga también se ha adentrado en las escuelas y en las empresas.
Por todo ello, hoy, 21 de junio, con el comienzo del verano, Naciones Unidas ha declarado esta jornada como Día Internacional del Yoga, acogiéndose a una propuesta realizada el año pasado por el primer ministro de India, Narendra Modi. En palabras de Álvaro Mendonça e Moura, quien presidió la sesión, el apoyo abrumador al texto hace patentes los beneficios tangibles e intangibles del yoga que atraen en todo el mundo. Moura recordó que durante siglos, millones de personas de diversas procedencias han practicado esa disciplina india, reconociendo su valor único de unidad entre el cuerpo y la mente.

En religiones como el budismo y el hinduismo, un mantra es una frase, palabra o sílaba sagrada que se recita como apoyo de la meditación. Una herramienta más del yoga. “Es como cuando una madre canta a su hijo, lo mismo ocurre al cantar un mantra. Conectamos cariñosamente con nuestro interior, con la vida que hay en nosotros”, reflexiona Pablo Etayo Martínez de Eulate, componente del grupo Sarva. “En cada palabra va una vibración que ejerce un poder sobre nosotros. Pero además es música. Un canto a la vida".
    







Comentarios

  1. Muchas gracias Iván. Extraordinario trabajo.
    Has tenido a pequeña errata en mi entrevista pero sin importancia. La charla me atrajo al Yoga no era del Javier Aizpiri famoso neuropsiquiatra sino del Javier Aizpiri alias Kalki profesor de Yoga. http://www.yogasolete.com/
    Pero ya te digo, una errata sin importancia y comprensible que para nada enturbia un excelente trabajo.
    Enhorabuena

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