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Mitad hombre y mitad caballo

Sin antecedentes familiares en el mundo del caballo, recuerda su infancia subido a un poni. Era un niño cabezota y travieso, pero estos animales le calmaban.
Hoy, Roberto Armendáriz Pascual tiene 30 años y es rejoneador. 













Comentarios

  1. Menos tortura y más cultura. Quien secunda una fiesta tan atroz como la tauromaquia, por mucha universidad que pise, es un inculto en valores morales y espirituales. Cuando sintáis amor por todos los seres, incluido los toros, entonces empezaréis a comprender qué es el hombre y qué es el universo...

    Lamentable la cabeza de ese pobre toro colgada en la pared de ese que dice o presume de ser ser humano. Lamentable el gusto del fotógrafo por rellenar su blog con semejante barbarie...

    Más cultura y menos tortura...

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